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500 años de México en documentos







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Memoria Política de México






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Museo del Templo Mayor


El Templo Mayor y el Recinto del Templo Mayor fueron el centro absoluto de la vida religiosa mexica, esto es, la de los aztecas de Tenochtitlan.

Además, en el Recinto del Templo Mayor confluían los aspectos más importantes de la vida política, religiosa y económica de los mexicas, esferas inseparables de su mitología, así aquí tenían lugar desde las fiestas que el tonalpohualli marcaba hasta la entronización de tlatoanis y funerales de viejos gobernantes.

Su construcción se realizó en siete etapas y con el paso del tiempo el templo alcanzó una altura aproximada de 60 metros.

El Recinto del Templo Mayor era un cuadrado de 500 metros de lado (250.000 m²) que se situaba en el centro de Tenochtitlán, dando la espalda al Este, casi como un vaticinio del origen de su caída, y en el confluían las tres calzadas principales hacia los restantes puntos cardinales: la de Ixtapalapa que iba al Sur y tenía una bifurcación que dirigía a Coyoacán; la de Tacuba que iba al Oeste y la de Tepeyac que dirigía al Norte, una de sus bifurcaciones dirigía a la ciudad de Tlatelolco que sería posteriormente absorbida por Tenochtitlán.

En la actualidad el recinto abarcaría desde el Zócalo y el Palacio Nacional al Sur hasta la calle González Obregón al Norte y desde la calle República de Brasil y Monte de Piedad al Oeste hasta la calle Del Carmen al Este.

Ancient Warriors: The Aztecs



Descripción de la antigua Tenochtitlan y sus pobladores.

Historia Secreta



Este documental trata de algunos aspectos de la historia de México.

Crestomatia History Channel.

Cartas de Relación de Hernán Cortés


Las Cartas de relación escritas por Hernán Cortés, fueron dirigidas al emperador Carlos V. En estas cartas, Cortés describe su viaje a México, su llegada a Tenochtitlán, capital del imperio azteca, y algunos de los eventos que resultarían en la conquista de México.

Hernán Cortés era de linaje noble y estudió durante algún tiempo latín, gramática y leyes en la Universidad de Salamanca, aunque sin graduarse, obtuvo los conocimientos y habilidades necesarias de buen escritor, sus cartas tienen verdadero valor literario e histórico, pues las descripciones en ellas plasmadas figuran en primer término de las crónicas de la conquista del Imperio Azteca.

Así como otros españoles que describieron la gran ciudad de Tenochtitlán, Cortés describe éste lugar con un tono de asombro y de maravilla: La ubicación de la ciudad en medio de un lago rodeado de montañas, la arquitectura espléndida, y evidentemente la riqueza material.

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Tenochtitlan


La ciudad de México-Tenochtitlan (náhuatl Mēxihco-Tenōchtitlān; en algunos documentos aparecen otras denominaciones como Temixtitán o Temistitlán ) fue la capital de los mexicas, también conocidos como aztecas. Su fundación se realizó en las primeras décadas del siglo XIV y se convirtió en poco tiempo en la ciudad más poderosa de Mesoamérica, al someter a los altepetl circundantes, y en una de las ciudades más grandes del mundo, con cerca de 500.000 habitantes en la época de su esplendor, particularidad que ostentó hasta el año de 1521, cuando los conquistadores españoles, al mando de Hernán Cortés, consiguieron someterla. 

La ciudad la gobernó un tlatoani, quien ejercía el cargo de manera vitalicia. Se fundó como parte del sistema lacustre de la Cuenca de México, en un islote aumentado artificialmente en el lago de Texcoco mediante obras hidráulicas y suelos artificiales.  

Su estructura social se basó en las diferencias de clases. Los considerados privilegiados fueron los nobles (pillis), los militares y los sacerdotes (quienes ejercían una fuerte influencia sobre la clase gobernante) y los grandes comerciantes (pochtecas). La clase baja estaba formada por los artesanos, los militares del bajo estrato social y los macehuales, es decir, los campesinos, los cargadores y los esclavos. La zona arqueológica del Templo Mayor de México-Tenochtitlan fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1987.  

He aqui una animación computarizada.

Visión de los Vencidos


Visión de los Vencidos es probablemente la obra más popular y famosa del antropólogo e historiador mexicano Miguel León-Portilla.

Visión de los Vencidos es un intento por recopilar algunos de los principales escritos indígenas de los primeros años después de la caída deTenochtitlan. La idea es presentar un panorama amplio del modo en que los mesoamericanos vivieron la Conquista de México. Bajo esa premisa, León-Portilla acude a varias fuentes escritas en náhuatl, algunas de ellas traducidas al español por Ángel María Garibay K.. Entre los más importantes documentos que son antologados por León-Portilla se encuentran el Códice Florentino, los Anales de Tlatelolco y losCantares Mexicanos.

El libro consta de varios apartados, que abarcan el período comprendido entre el primer avistamiento de los españoles por parte de los mesoamericanos, en las costas del Golfo de México (1519), y la derrota final de los tenochcas en 1521.

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Historia de Nueva España


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Historia Verdadera de la Conquista de la Nueva España


Te presento el libro "Historia Verdadera de la Conquista de la Nueva España" escrito por Bernal Díaz del Castillo, lugarteniente de Hernán Cortes.

Los biógrafos de Díaz del Castillo coinciden que en 1568 fue la fecha de la conclusión del manuscrito. Es una obra de estilo cautivador desde las primeras líneas. Nos narra el proceso de la conquista de México de una manera ruda, aunque sencilla, ágil y directa. Cada página es un retrato pintoresco plagado de detalles. Leer su libro es transportarse al pasado y vivir al lado de un soldado todos los sucesos de la conquista: descripciones de lugares, relatos de personajes, anécdotas, críticas agudas y angustiantes relaciones de fatiga y peligros enfrentados.

Cada uno de los doscientos catorce capítulos se convierten en una vivencia para el lector. Como muestra de la sencillez de su estilo, Bernal narra un asombroso fragmento de cuando los españoles entraron por primera vez a la ciudad de México: «luego otro día partimos de Estapalapa, muy acompañados de (...) grandes caciques, íbamos por nuestra calzada adelante, la cual está ancha de ocho pasos, y va tan derecha a la ciudad de México, que me parece que no se torcía poco ni mucho, y puesto que es bien ancha toda iba llena de aquellas gentes que no cabía, unos que entraban en México y otros que salían, y los indios que nos venían a ver, (...) estaban llenas las torres y los cués [templos] y en las canoas y de todas partes de la laguna, y no era cosa de maravillar, porque jamás habían visto caballos ni hombres como nosotros». Si estamos interesados en saber lo que comía Moctezuma, podemos recurrir a la Historia Verdadera: «en el comer, le tenían sus cocineros sobre treinta maneras de guisados, hechos a su manera y usanza y teniánlos puestos en braseros de barro chicos debajo, porque se enfriasen, y de aquello que Moctezuma había de comer guisaban más de trescientos platos (...) cotidianamente le guisaban gallinas, gallos de papada, faisanes, perdices de tierra, codornices, patos mansos y bravos (...) él sentado en un asentadero bajo, rico y blando, y la mesa también baja (...) allí le ponían sus manteles de mantas blancas (...) y cuatro mujeres muy hermosas y limpias le daban agua en unos xicales(...) y le daban sus toallas, y otras dos mujeres le traen el pan de tortillas». Gracias a su obra, también podemos acompañar a los españoles en sus penurias «... cada día menguaban nuestras fuerzas y la de los mexicanos crecían, y veíamos muchos de los nuestros muertos y todos los demás heridos, y aunque peleábamos muy como varones no podíamos hacer retirar ni que se apartasen los muchos escuadrones que de día y de noche nos daban guerra, y la pólvora apocada, y la comida y el agua por consiguiente, (...) en fin, veíamos la muerte a los ojos, (...) y fue acordado por Cortés y por todos nuestros capitanes y soldados de que noche nos fuésemos, cuando viésemos que los escuadrones guerreros estuviesen más descuidados (...) Y estando en esta manera cargan tanta multitud de mexicanos a quitar la puente y a herir y a matar en los nuestros (...) y como la desdicha es mala en tales tiempos, ocurre un mal sobre otro; como llovía resbalaron dos caballos y caen en el agua (...) De esta manera que aquel paso y abertura se hinchó de caballos muertos y de indios e indias». Sobre Michoacán, Díaz del Castillo hace de Olid y sobre el juicio sobre el Cazonci entablado por Nuño de Guzmán. Sin embargo, no fue precisamente el hecho de dar a conocer las hazañas de los españoles en un libro de aventuras lo que motivó a escribir suHistoria verdadera de la conquista de la Nueva España, cuarenta años más tarde. El verdadero móvil fue el de nunca sentirse bien retribuido en premios (tierras e indios) y recompensas a sus múltiples méritos. Su Historia Verdadera es una desmesurada relación de méritos en la conquista de la Nueva España. Hace hincapié en la poca gloria que dejó Hernán Cortés a los soldados, artífices de la conquista. Es frecuente encontrar en la Historia verdadera comentarios sobre el cronista real Francisco López de Gómara y su Historia general de las Indias. Bernal le acusa de hablar a sabor de su paladar, alabando a Cortés, callando y encubriendo las hazañas de los soldados. Su argumento era que escribían historias quienes no se hallaron presentes en la Nueva España y sin tener relación en lo realmente acontecido. A este respecto, nuestro cronista escribe: «... Estando escribiendo en esta mi crónica, acaso vi lo que escribieren Gómara e Illiescas y Jovio en las conquistas de México y Nueva España y desde que las leí y entendí (...) y estas mis palabras tan grotescas y sin primor, dejé de escribir en ella, y estando presentes tan buenas historias y con este pensamiento torné a leer y mirar muy bien las pláticas y razones que dicen en sus historias y desde principio y medio no hablan de lo que pasó en la Nueva España...». Caída la ciudad de México-Tenochtitlan, Bernal Díaz se fue a residir a Coatzacoalcos. En 1541 (cuando se fundaba la ciudad de Valladolid, hoy Morelia) resolvió ir a Santiago de Guatemala, lugar donde murió de más de ochenta y cuatro años de edad. Con lo anterior mencionado, podemos responder a nuestra pregunta inicial: Díaz del Castillo escribió una Historia verdadera como prueba de sus servicios a la Corona, para así exigir recompensas. Era una respuesta a las crónicas que enaltecían a Cortés dándole toda la gloria, reduciendo a nada el esfuerzo del soldado español. Teniendo estas premisas en mente, podemos disfrutar mejor la lectura de tan valiosa obra. A la vez de aprender historia con toda la familia, le damos oportunidad a un español, a un soldado, que nos relate lo que para él fue la historia verdadera de la conquista de la Nueva España.